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Microcréditos para pequeños empresarios:

Prestamos personales

De entre los créditos destinados al financiamiento de empresas existen los microcréditos para pequeños empresarios, pues se ajustan a sus necesidades de producción. Estos se dirigen a empresas de actividades comerciales, dedicadas a prestar servicios o a la producción cuyo soporte sean sus propios ingresos. Los créditos ofrecen al empresario un soporte durante el surgimiento de su negocio, también facilitan la sustentabilidad de la empresa. El financiamiento, por tanto, deberá ajustarse a la naturaleza del negocio, asegurando así buen respaldo y, además, su capacidad para responder a los trabadores y a la entidad bancaria. Los microcréditos para pequeños empresarios son los que se ajustan, por un mediano tiempo, al emprendedor para solventar las necesidades de su producción. Los ajustes por crédito se definen con un asesor financiero, pero se basan en ciertos parámetros que restringen los diferentes casos.

Por ello los microcréditos han sido pensados para:

    • Impulsar pequeños negocios.
    • Dotar a las microempresas de un buen equipamiento.
    • Asegurar la adquisición de materia de producción.
    • Respaldar las maquinarias y transportes de la empresa.
    • Apoyar al empresario con el acabado de inmueble.
  • Facilitar las transacciones según los acuerdos financieros.

Solicitar un microcrédito para empresas menores no solo responde a negocios tempranos o a un reimpulso de su productividad. Los créditos menores se ajustan al proyecto comercial sin resultar una carga asfixiante sino una responsabilidad contribuyente, y esto se logra analizando la esperanza de crecimiento de la pequeña industria o entidad comercial. Para ello se toman en cuenta aspectos que van desde los ingresos por lapsos de tiempo hasta la destinación de los recursos o la factibilidad de los mecanismos de comercialización. Solicitar un microcrédito implicaría, además, una exposición de la viabilidad de la empresa y, por tanto, el recurso del qué disponer para mejorar su naturaleza productiva. Por ello el asesor se interesará incluso en conocer los espacios a financiar.

(Imagen)

La necesidad de exponer con detalle el caso al asesor personaliza cada consulta, por lo que al solicitar un microcrédito interesa en principio:

    • Medir la factibilidad del proyecto emprendido.
    • Evaluar el potencial de crecimiento de la empresa.
    • Que la empresa tenga un año de actividad.
    • Un ingreso hasta 9000 (nueve mil) unidades tributarias al año.
    • Disponer de hasta 10 (diez) trabajadores.
    • No involucrar intereses personales o adquisiciones ajenas a la naturaleza de la empresa.
  • Pago de deudas a otras entidades financieras.

Los créditos menores son una opción factible para propuestas que no sean, en principio, de gran envergadura, sobre todo porque los compromisos financieros dependen, entre otros factores, de los distintos recursos, como el capital, en paralelo a la responsabilidad que ellos ejercen sobre la empresa. El proyecto empresarial o la solicitud de crédito no deben exceder al otro.

Las actividades a financiar se aproximan a:

    • Oficios como carpintería/herrería.
    • Confección/fabricación de vestimentas.
    • Producciones gastronómicas.
    • Centros de reproducción, maquinaria y atención personal.
  • Venta de productos similares a vestimentas, comida o electrodomésticos.

Para la diversidad de casos se ofrecen distintas modalidades del microcrédito, encontrándose:

    • El pagaré representa un financiamiento a corto plazo que no supera los 12 (doce) meses, generalmente enfocado al apoyo primario, como podría ser el capital.
    • El préstamo como forma de incrementar los recursos de producción, aumentando así la factibilidad de la empresa mediante el inmobiliario, la maquinaria, el equipamiento, etcétera.
    • Los arrendamientos facilitan el acceso a otros bienes mayor envergadura, como maquinarías o vehículos para la producción. Dicha modalidad resulta una ventaja en comparación con otras, puesto que dependen del microempresario ciertos de los recursos a disponer, en tanto que serán propiedad de la entidad financiera los bienes adquiridos hasta la cancelación de las deudas adquiridas.
  • Factoring con recursos es otra modalidad que depende de la existencia de cuentas por cobrar, pero comprometidas por deudores que tengan un respaldo seguro para responder a dichas obligaciones.

La entidad bancaria estipulará un plazo, entre uno y cinco años, para las obligaciones adquiridas por el microcrédito para pequeños empresarios. La documentación solicitada también dependerá de la entidad crediticia y la naturaleza de la empresa a financiar.

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