Hace unos años muchas personas firmaron hipotecas variables porque ofrecían mejores condiciones que las fijas. Sin embargo, cuando las cuotas empiezan a cambiar en cada revisión, es normal preguntarse si merece la pena seguir igual o buscar una alternativa más estable. El cambio de hipoteca variable por una fija es una posibilidad que existe desde hace tiempo, aunque no siempre compensa ni tiene el mismo coste para todos los casos. Los gastos asociados, el capital pendiente o las condiciones que ofrezca cada entidad pueden marcar diferencias importantes.

Por eso, antes de iniciar cualquier trámite, conviene entender qué supone realmente este cambio y cuánto dinero puede llegar a costar.

¿Qué es el cambio de hipoteca de variable a fija?

En términos sencillos, consiste en modificar las condiciones de una hipoteca ya existente para que el interés deje de variar con el paso del tiempo.

Quien tiene una hipoteca variable sabe que la cuota no siempre será la misma. Dependiendo de cómo evolucionen determinados índices de referencia, el importe a pagar puede aumentar o disminuir en las revisiones previstas en el contrato.

Al pasar a una hipoteca fija ocurre algo diferente. Desde el momento en que se formaliza el cambio, el interés queda definido y las cuotas dejan de depender de futuras variaciones del mercado.

Hay personas que realizan este cambio buscando una mayor tranquilidad. Otras simplemente prefieren saber con antelación cuánto van a pagar cada mes sin tener que estar pendientes de la evolución de los tipos de interés.

Diferencias entre una hipoteca a tipo variable y una a tipo fijo

Una hipoteca de tipo variable está sujeta a las fluctuaciones de un índice de referencia, como puede ser el Euríbor. Esto significa que las cuotas mensuales pueden aumentar o disminuir en función de los cambios que se produzcan en dicho índice.

Las hipotecas variables suelen ofrecerse con unos tipos de interés más bajos en los primeros años, lo que puede resultar atractivo, ya que a veces esa diferencia es bastante amplia respecto a las de tipo fijo. Sin embargo, conllevan el riesgo de que las cuotas suban si el mercado experimenta aumentos en los tipos de interés.

Por otro lado, una hipoteca a tipo fijo se caracteriza por mantener la misma tasa de interés durante toda la vida del préstamo. Lo que asegura que las cuotas mensuales sean siempre iguales.

En este sentido, las ventajas de cambiar una hipoteca de variable a fija son:

  • Estabilidad en los pagos
  • Protección frente a subidas del Euríbor
  • Mejor planificación financiera.

Y con respecto a las desventajas, tenemos:

  • Costes asociados al cambio (subrogación, notaría, tasación…).
  • Posible pérdida de ahorro en un mercado a la baja.
  • Menos flexibilidad.

¿Cuánto cuesta el cambio de hipoteca de variable a fija?

El coste de cambiar una hipoteca de tipo variable a fija puede variar en función de diferentes factores:

  • Comisión por subrogación, puede oscilar entre el 0,25% y el 1% del capital pendiente.
  • Gastos de notaría, registro y gestoría, que en conjunto suelen rondar los 1.000 – 2.000 euros.
  • Nueva tasación de la propiedad, no siempre es necesario, su coste puede estar entre los 300 y 500 euros.
  • Comisiones adicionales por parte del banco al hacer el cambio de tipo de interés.

Es importante comparar diferentes ofertas y estudiar los costes detallados de cambiar de hipoteca antes de proceder con el trámite. Por ello contamos con un equipo de expertos que podrán asesorarte antes de tomar una decisión.

¿Cuándo conviene hacer el cambio de hipoteca de variable a fija?

El momento ideal para cambiar de una hipoteca variable a fija depende en gran medida del contexto económico. Así, si se prevé una subida de los tipos de interés, puede ser conveniente asegurar una tasa fija antes de que los incrementos se materialicen.

Los clientes que prefieren evitar riesgos, y que valoran una mayor tranquilidad financiera, son los más adecuados para optar por una hipoteca fija.

Sin embargo, las personas con mayor aversión al riesgo pueden optar por una hipoteca de tipo variable, con la que pagarán menos que con una de tipo fijo realizada en el mismo momento y que, en el futuro, podrán seguir pagando menos si la situación del mercado es estable.

No obstante, todo dependerá siempre de la situación y del contexto económico actual y de las previsiones a futuro que puedan realizarse.

¿Cómo puedo solicitar el cambio de hipoteca de variable a fija?

El proceso común para solicitar el cambio de hipoteca generalmente comienza con  la negociación con el banco o la subrogación a otra entidad.

Todo dependerá de las condiciones que te ofrezca tu banco y el resto de entidades, de ese modo podrás optar por la opción más conveniente. La aportación de documentación requerida. Suele incluir:

  • Las últimas cuotas de hipoteca pagadas.
  • Un informe de ingresos.
  • Una evaluación actualizada de la propiedad.

Es aconsejable revisar si el banco cobra alguna comisión por hacer el cambio y evaluar si este gasto compensa el posible ahorro a largo plazo.

Si quieres obtener información más detallada sobre el cambio de hipoteca de variable a fija, te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros para que podamos atenderte de manera personalizada.

Cambiar una hipoteca puede ofrecer ventajas importantes y desde prestamosolucion.es queremos ayudarte. Trabajamos por la transparencia y la calidad de nuestros servicios. Por ello, creemos que es importante que cuentes con un presupuesto detallado que desglose cuál va a ser el verdadero gasto del cambio a largo plazo.